Estimadas familias:
Con mucho dolor, les escribimos lo siguiente. Los recientes acontecimientos ocurridos en un establecimiento educacional del norte de nuestro país nos han conmovido profundamente como comunidad. Como colegio, sentimos el deber de detenernos, reflexionar y reforzar aquello que nos define: educar con amor, formando personas íntegras y respetuosas de la vida.
Sabemos que los valores se forman primero en el hogar. El colegio acompaña, guía y refuerza, pero el trabajo más importante se construye día a día en familia.
Hoy más que nunca necesitamos:
- Conversar con nuestros hijos, escucharlos activamente,
- Estar atentos a sus cambios emocionales,
- Enseñarles a gestionar la frustración y el conflicto sin violencia, ni física ni verbal o psicológica,
- Reforzar el respeto por toda persona, especialmente dentro de la comunidad educativa con sus compañeros, profesores y asistentes de la educación.
La formación de nuestros niños y jóvenes es una tarea compartida.
Solo trabajando juntos —familia y colegio— podremos ofrecerles un entorno seguro, contenedor y coherente con los valores que queremos transmitir.
Como institución, reafirmamos nuestro compromiso de resguardar el bienestar de todos nuestros estudiantes, promoviendo espacios de diálogo, acompañamiento y prevención.
Les invitamos a caminar unidos en este desafío, con responsabilidad, cercanía y amor.
Con cariño.
Equipo de gestión S.I.S.
